I.- “EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ” . Benito Juárez, Mexicano.
Mar. 10, 2010 Sin Comentarios Publicado en : De la crianza y vivencias familiares
La falta de respeto de los menores hacia los mayores, las autoridades y sus semejantes.
Cuán difícil se nos hace en estos tiempos propiciar el respeto, incentivar a los jóvenes a respetar a los adultos, a las autoridades, en general a los demás. Esta situación tiene varios meses dando vueltas en mi cabeza ya que como madre me preocupa el hecho de que nuestros jóvenes y niños están creciendo con poco o ningún sentido de respeto.
Veo como se expresan los muchachos con relación a sus padres, profesores, amigos y es una pena escucharles decir tantos improperios, juicios y barbaridades que si mi abuela estuviera viva, hace tiempo hubiera comprado par de cajas de jabón de cuaba y se hubiera dado “gusto” lavando bocas y lenguas, literalmente.
Claro, nosotros los padres somos los primeros “espavientosos” y eso lo podemos vivir a diario en un tapón, cuales son nuestras reacciones. Si la calle es de dos vias la convertimos en una por que no podemos esperar ni mucho menos ceder el paso. Y si un motorista se le ocurre hacer un “corte de pastelito” a 3 pulgadas de nuestro vehículo, que se prepare, que hasta la madre baila en el medio.
Hay quienes dicen que es una pérdida de tiempo tocar este tema, que no podemos cambiar a la sociedad, que es un asunto de educación, si los padres no respetan, los hijos copian lo mismo. Que hay muchas cosas más interesantes de que hablar o discutir que estar “privando en salvadora y moralista”. Pero vamos a estar, como en muchos otros temas, dejando que el agua corra hasta que después no tengamos tiempo de construir la presa para que se desborde el rio y destruya todo a su paso? Suena trágico verdad? Pero a la larga es una realidad que estamos viviendo hace tiempo.
No podemos confundir la confianza con el respeto, la libertad de expresión con el libertinaje, el derecho de expresarme al derecho de atropellar a los demás, por muy malos, falsos, ladrones y todos los adjetivos que quisiéramos poner. Debe haber un límite y eso es lo que entiendo no existe en estos momentos.
Claro yo no soy un dechado de virtudes y como madre cometo errores permanentemente pero hay cosas que son básicas y que nuestra sociedad está perdiendo y si seguimos con el discurso de que “no mi hija deja eso, que es como arar en el desierto, como estrellarte contra un muro de contención” seguirán pasando situaciones que a simple vista no se verán como consecuencias de estas acciones pero a la larga se verán los frutos, como hoy en día ya se están viendo.
Y es que si uno dice, bueno yo no sé los otros pero a mis hijos yo trato de darle una buena educación y no tengo problemas, pero el punto importante es entender que no somos pequeñas islas, somos una isla, nuestros hijos se sociabilizan a diario y a veces mas con un particular que con la misma familia y entonces se va a quedar ahí? No lo creo, ya lo estamos viendo, los frutos de nuestra generación ya están saliendo y muchos son buenos, pero otros….. no quiero emitir juicios porque esa no es la idea, pero hay que ponerle caso a este tema y tomar acción de alguna manera. Empezando por cambiar nosotros mismos, los adultos.
Que vamos a hacer es algo de lo que me gustaría discutir y abrir un debate para comparar puntos de vistas. Más adelante estaremos abundando mas sobre el respeto que bien amplio que es y a la verdad me gustaría intercambiar opiniones de este tema.
Este contenido fue publicado el Miércoles, Marzo 10th, 2010 at 2:35 am y está archivado como De la crianza y vivencias familiares. Usted puede deje un comentario y siga cualquier respuesta a este contenido a través de RSS 2.0.

