Te ha pasado que empiezas en una búsqueda de saciar la necesidad de sentirte parte del todo (universo, Dios, Jehová, energía , como quieras llamarle) de llenar ciertos vacios que no encuentras de qué forma llenar?.

Llegas a un punto en que te encuentras con diferentes caminos y las ofertas son atractivas y muy similares, entonces sin pensarlo mucho escoges la que entiendes es la “más apropiada” para ti y te embarcas en un viaje que parece interminable.

Ya he estado ahí, lo interesante del caso es que cuando ya tienes un trecho largo recorrido, la razón empieza a trabajar y te das cuenta de que ese camino no era el que en realidad buscabas.

Que decepción. Entonces no queda más que volver a empezar. Tiempo perdido? En un sentido crees que así es, pero al final todas las experiencias nos llevan al aprendizaje, unas más dolorosas que otras, pero aprendemos igual.

Alguna fórmula para no equivocarse al tomar una decisión? Bueno amig@ hay tantas que hasta libros extensos se han escrito al respecto.

Algún consejo certero? Tampoco creo que exista, y menos en un momento crítico de toma de decisiones. Ahora bien siempre y cuando entendamos que a veces la razón se antepone al raciocinio y por ende las decisiones tomadas en un estado de alta emocionalidad, donde intervienen muchos factores a la vez, ciertamente no son las mejores decisiones.

Pero sigamos en la búsqueda y hasta no saciarnos plenamente, enfrentemos el desafío sin temor a equivocarnos, tomando lo bueno y desechando lo malo. Hay de todo en esta vida,  lo bueno y lo malo debemos averiguarlo por nuestra cuenta, sabiendo que  hay en cada un@ una conciencia que nos da luz cuando nos percatamos de que existe en nosotr@s.

Este contenido fue publicado el Lunes, Marzo 1st, 2010 at 1:45 am y está archivado como De mis experiencias. Usted puede deje un comentario y siga cualquier respuesta a este contenido a través de RSS 2.0.

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